El sarcófago paleocristiano de Martos fue descubierto a finales en el año 1896, en una antigua almazara situada en la plaza de El Llanete, donde más tarde se construyó el antiguo Mercado de Abastos, hoy convertido en un parking. Entonces la plaza se llamaba Plaza de los Infantes donde se situaba la almazara conocida como el Molino del  Rey. La pieza apareció durante las obras de remodelación de la almazara, se encontraron en el sepulcro, un ara dedicada a Juno, una lápida y el sarcófago que contenía un esqueleto con varios objetos en cerámica.

Se trata de un sarcófago que data de principios del siglo IV, y el cual presenta, en la parte inferior, figuras del nuevo Testamento con escenas de distintos milagros llevados a cabo por Jesucristo, entre siete pórticos columnados con siete nichos. La tapa está decorada con figuras del antiguo Testamento, aunque si bien esta se encuentra cortada y sólo se conserva la parte inferior de la misma (aproximadamente un 33% del tamaño total). El sarcófago está elaborado en mármol y es de factura italiana y estaría destinada a un obispo de la antigua diócesis de Tucci. Fue donado al Museo de Jaén en el año 1975 donde se encuentra en depósito desde entonces.

Escenas milagrosas

Las siete escenas milagrosas del nuevo testamento que se representan en la parte inferior del sarcófago, de izquierda a derecha son las siguientes: la resurrección del hijo de la viuda de Naín, la curación del ciego, la curación de la mujer hemorroisa, la negación de San Pedro, la curación del paralítico, la multiplicación de los panes y los peces y la conversión del agua en vino.