Andaltec participa en el proyecto de I+D Finaiconst, una iniciativa financiada por la Junta de Andalucía que tiene como objetivo desarrollar nuevos materiales avanzados para la industria y la construcción que incorporen fibras naturales provenientes del esparto y el cáñamo. El objetivo de los investigadores es aprovechar restos del procesado de productos de la agricultura para desarrollar materiales que sean más sostenibles, baratos y que cuenten con mejores propiedades mecánicas. Además, en el proyecto se pretende obtener materiales con menor peso en comparación con los utilizados actualmente en la industria y la construcción.

Rafael González, responsable del proyecto por parte de Andaltec, señala que se van a llevar a cabo análisis comparativos de los nuevos materiales para estudiar los beneficios de la adición de fibras vegetales. La comparación se hará con materiales plásticos sin aditivar y con materiales plásticos cargados con fibra de vidrio o talco. “Cuanto mayor porcentaje de fibra vegetal se utilice, menor será el precio del material resultante, pero se tiene que definir un equilibrio de porcentajes para que los materiales sean procesables y con las mejores propiedades físico-químicas”, explica.

El proyecto está siendo desarrollado por un consorcio en el que participan empresas tecnológicas del sector de la construcción como Actisa, administraciones públicas interesadas en el desarrollo de una nueva economía basada en el uso de la fibra como la Diputación de Granada, asociaciones de agricultores interesadas en diseminar las oportunidades que genera el proyecto como Asaja y agentes del conocimiento como Andaltec. El Grupo Operativo se completa con instituciones con amplio conocimiento del sector agrícola como el Ifapa y empresas como el Clúster de la Construcción Sostenible o la Asociación y Promotores y Constructores de Granada.
El trabajo de Andaltec en esta iniciativa consiste en el desarrollo de nuevos materiales definiendo las mezclas de termoplásticos y termoestables con fibras vegetales. Concretamente, las fibras vegetales utilizadas son la cañamiza (que es un desperdicio del agramado del cáñamo) y el hilo de esparto. Estas mezclas dan lugar a nuevos materiales que se pueden procesar y caracterizar en el laboratorio del Centro Tecnológico del Plástico para definir sus propiedades físico-químicas.

Andaltec es un Centro Tecnológico Nacional certificado por el Ministerio de Economía y Competitividad, que cuenta con una plantilla de 150 profesionales y más de 10.000 metros cuadrados de instalaciones, lo que lo convierte en uno de los más grandes de Andalucía. La sede de Andaltec en Martos posee equipos científicos de última generación para la investigación en nuevos materiales, desarrollo y validación de nuevos productos, así como optimización de procesos.